Nota publicada en El País (Montevideo, Uruguay), Sección Internacional, 25 de febrero
de 2007.
Los porteños votarán en comicios con aire nacional
Juego. Urnas de la capital como prólogo de la presidencial
Buenos Aires, Ignacio Quartino, Corresponsal
Esta semana, los porteños se encontraron con que el jefe de gobierno de la
ciudad de Buenos Aires, Jorge Telerman, pateó el tablero electoral al
anunciar la fecha de las elecciones de esta ciudad para el 3 de junio.
Desde que asumió a principios de 2006 tras la destitución de Aníbal Ibarra
por Cromañón, Telerman nunca disimuló sus ganas de mantenerse en su cargo
por un nuevo período. De modo que su postulación siempre se consideró un
hecho, no así la jugada de ajedrez y el efecto dominó que provocó este
anuncio que incidirá en las presidenciales de octubre.
Para el politólogo y decano de la Universidad del Salvador, Gustavo
Martínez Pandiani, la iniciativa de Telerman de adelantar las elecciones a
gobernador capitalino, le fue útil para imponer las reglas de juego desde
su función de jefe de gobierno. A su vez, forzó a su principal rival,
Mauricio Macri, para que anuncie su postulación en días que meditaba
seriamente la posibildad de candidatearse a la presidencia.
Si bien Macri ya adelantó que definirá su futuro político oficialmente en
la próxima semana, los analistas intuyen que el presidente de Boca irá por
la capital como lo hizo en 2003, cuando perdió la elección en segunda
vuelta ante Aníbal Ibarra. Según las encuentas a nivel nacional, el 63% de
imagen positiva que goza el gobierno frente a una oposición dividida y
debilitada fue una excusa contundente para que el empresario se inclinara
por buscar la revancha en la ciudad.
"Macri fue el que más caro pagó la estrategia de Telerman porque debió
tomar una decisión en 9 días y no en 90 como tenía pensado. Además, generó
una situación nueva en el campamento de otros participantes como Lavagna y
Carrió que deben replantear sus estrategias", apuntó Martínez Pandiani.
Otro damnificado por este anuncio es Daniel Filmus, actual ministro de
Educación y hombre elegido por el presidente Néstor Kirchner para
destronar a Telerman. Sin embargo, pese a contar con el guiño del primer
mandatario, Filmus carece de un apropiado nivel de reconocimiento por
parte de la población, al punto que el slogan de su campaña es "Si lo
conocés, lo elegís".
Consciente de esa situación, el gobierno nacional logró que en los últimos
días que la figura del secretario de Estado aparezca a diario en los
informativos anunciando medidas relacionadas a su cartera, como el
polémico aumento a los docentes.
Por eso, a casi tres meses de las elección, el tiempo corre en contra de
Filmus que, para colmo, los sondeos estiman que tendrá la misma suerte de
los últimos candidatos justicialistas que han ido en busca de la jefatura
de gobierno porteño. Según Martínez Pandiani, "el aparato peronista nunca
se ha caracterizado por tener una buena organización ni adeptos en la
capital".
De acuerdo a las encuentas publicadas por La Nación en la última semana,
Macri es el claro favorito a ganar la primera vuelta, pero no alcanzaría a
la mitad más uno de lo votos necesarios para evitar el balotage que se
realizaría tres semanas después.
Macri ya alcanzó esa instancia en 2003 y es probable que la historia
vuelva a repetirse. De hecho, allegados al presidente de Boca están
preocupados por el alto porcentaje de imagen negativa que tiene su
candidato con los votantes extrapartidarios, algo que no sucede con
Telerman que figura segundo en la preferencia de los porteños.
En caso de confirmarse este pronóstico, el actual gobernador tiene grandes
chances de ser electo por el voto popular. A favor de Telerman está su
excelente cintura para esquivar cualquier enfrentamiento con Kirchner que
seguramente le dará su apoyo cuando Filmus quede fuera de competencia.
"Como decía Borges, al argentino no lo une el amor sino el espanto. Esto
lo padecerá Macri en el balotage.