Nota publicada por el Diario Hoy ( La Plata ) el 22 de septiembre de 2008
Cristina y la difícil tarea de domar las encuestas de opinión
Cuando se cumplieron 10 meses de las nuevas gestiones de gobierno, las imágenes públicas de algunos funcionarios no parecen demasiado halagüeñas. Es el caso de la estadística que mide la imagen de la presidenta Cristina Fernández, que pasó, en pocos meses, de asumir el gobierno con una alta apreciación pública a tener una importante imagen negativa después de la crisis por el conflicto con el sector del agro.
El problema de la imagen pública de la presidenta Cristina Fernández es analizado como un casamiento sin luna de miel. Así lo consideró el Decano de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad del Salvador y especialista en comunicación política, Gustavo Martínez Pandiani. Consultado por Hoy acerca de la evolución de la imagen de la mandataria, afirmó que “ el caso de Cristina Fernández es realmente excepcional . En general, cuando un mandatario recién asume cuenta con unos 100 días de luna de miel. Lo habitual es que la novedad de sus gobiernos los blinde frente a la opinión pública y los aleje del riesgo de un desmoronamiento intempestivo de su imagen. No obstante, esto último es exactamente lo que le sucedió a CFK”.
En cuanto a la diferencia entre la imagen de Daniel Scioli y la Presidenta , el académico afirmó que el gobernador “goza del beneficio de estar posicionado en la opinión pública como un actor no tan político si se lo compara con Cristina ”.
Por último, sostuvo que, en la imagen, lo importante es la “sustentabilidad”. Es decir, “ no pegar saltos espasmódicos de buena imagen, sino elaborar una relación positiva y estable con la opinión pública . La clave radica en una adecuada estrategia de posicionamiento y no en unos cuantos golpes de efecto . En rigor, no es tan distinto a forjar un noviazgo”.
Según Rosendo Fraga, mientras la imagen de la Presidenta descendió a menos de la mitad, la del gobernador de Buenos Aires también bajó, pero perdió sólo un tercio de la popularidad inicial. “La causa de la diferencia, en mi opinión, está en que Scioli es fiel a su estilo, ha mostrado una imagen más moderada y menos confrontativa, lo que mostró matices, que algunos segmentos de la opinión pública distinguieron”, consideró. “Normalmente, la imagen de una figura política sufre avances y retrocesos, pérdidas y recuperaciones. Lo importante es la tendencia. En el oficialismo, la tendencia es a la baja, más allá de que puede haber ciertas recuperaciones o interrupciones de determinada tendencia. Pero que en un segundo mandato -y el de Cristina es percibido así por la opinión publica-, las cosas son más difíciles y el desgaste mayor, es lo que sucede generalmente en los procesos políticos”, concluyó Fraga. |