Artículo publicado en La Tecla, 21 de febrero de 2008.

Operadores sin partidos

Por Gustavo Martínez Pandiani

Mucho se ha escrito sobre la mercantilización de las prácticas políticas y la irrupción en su seno de una nueva tipología de gestores o brokers. Pero¿qué son realmente los tan mentados "operadores políticos"?

En rigor, son "expertos en poder". En general, no los mueve el espíritu apasionado ni el compromiso con una causa que poseían los militantes de antaño, sino que se encargan de aceitar el sistema de engranajes de la negociación política. Son extremadamente pragmáticos, abren puertas, identifican oportunidades, amortiguan golpes y tienen las mejores agendas de contactos del país.

Normalmente, no se ven a sí mismos como actores de superficie de la política. Saben que, por su pertenencia al mundo oculto de la influencia, no tienen demasiadas posibilidades de ser la cara visible de una propuesta electoral. Siempre trabajan para otro, aunque ese otro no siempre es la misma persona o grupo. Su único "jefe" es el poder.

No obstante, debe decirse que la proliferación de los operadores está íntimamente ligada a la presente debilidad de los partidos políticos. En verdad, es la inexistencia o irrelevancia de los partidos la que hace posible que estos "monjes negros" resulten clave a la hora de cerrar acuerdos o abrir alianzas.

Lo deseable sería que la actividad política recupere su prestigio de cara a la sociedad y sean los dirigentes quienes, por convicción y bajo el mandato de una bandera partidaria determinada, lleven adelante las inevitables negociaciones que implica la vida democrática.